miércoles, 26 de septiembre de 2007

TRANSPIES DE LAS NEGOCIACIONES DEL ACUERDO HUMANITARIO

El famoso acuerdo humanitario que en la actualidad se esta gestionando, es de interés nacional, sin embargo de quienes realmente depende su efectiva realización, es del gobierno colombiano y las FARC.

Por su parte, el gobierno nacional ha actuado de manera bipolar. Mientras por un lado, públicamente comunica la disposición de entablar diálogos para el posible acuerdo humanitario, por otro manifiesta una actitud verbal soez. Pero esta actitud se ha trasladado al plano de los hechos. Basta recordar que en el último acercamiento entre el actual gobierno y las FARC, en el cual hubo una mayor aproximación al acuerdo humanitario, fue deshecha esta posibilidad por el falso atentado a la Escuela Superior de Guerra atribuido a las FARC y que finalmente se esclareció que los verdaderos culpables fueron sectores gubernamentales que por sus intereses personales no les conviene la paz. Este hecho produjo la anulación por parte del gobierno de todos los progresos logrados para el acuerdo.

La posición que han asumido las FARC, durante estas negociaciones y las anteriores, siempre se ha mantenido en unos parámetros estables y con la disposición a negociar. Aunque en los medios de comunicación al servicio de las clases dominantes, se ha publicado una tergiversación de estos hechos.

Como consecuencia de esto, tenemos la mala información de la población, la cual solo ve una realidad, que el estado quiere mostrar, y no el trasfondo de intereses en un conflicto armado (una lucha entre los grandes poseedores de la riqueza y una guerrilla de origen popular).

Sin duda alguna la responsabilidad es de los dos factores, tanto las FARC como el gobierno, deben disponerse para lograr un real acuerdo humanitario que sensibilice el conflicto